En 2002, lo primero que nos propuso Moshy fue llevar a cabo un restyling de su logotipo. La marca siempre se ha caracterizado por el fantasma que aparece en el logotipo pero el que se estaba usando tenía un tratamiento gráfico muy plano, no tenía vida. Ellos nos dieron como referencia el fantasma Casper y en él nos inspiramos en cuanto al tipo de trazo y expresión de la cara, pero manteniendo la disposición forma e incluso la silueta exacta de su anterior fantasma. Así conseguimos que el restyling fuera lo más sutil posible aun cuando el cambio era sustancial.
Ámbito: Pamplona, Navarra, nacional
