no están todos los que son…
El cliente no siempre tiene la razón pero, sin duda, es quien mejor conoce su negocio. Por eso nuestro método comienza extrayendo toda la información que el cliente nos pueda ofrecer, más incluso de la que él tenía previsto aportar, porque le provocamos para que reflexione desde distintos puntos de vista.
En este primer estadio trabajamos con un modelo de cuestionario o contra-briefing que hemos ido perfeccionando durante años y que adaptamos a las singularidades de cada proyecto. Una vez evaluado el punto de partida y escenario, y definidos claramente los objetivos y el target, se trabaja en la estrategia. Aquí se determinan tanto el contenido como las herramientas y canales a través de los que se va a llegar al público objetivo.
Entones, pero sólo entonces, llega lo más divertido: la creatividad. Creatividad entendida como la respuesta al análisis y la estrategia. Y es que hay que intervenir en la propia sustancia del mensaje, porque el contenido provoca la forma.