La gama de vinos debía estar en consonancia con ese posicionamiento de tradición bodeguera. Creamos una línea gráfica muy clásica pero con un tratamiento claramente contemporáneo. Nuestra idea era conseguir una imagen que pareciera haber nacido hace cien años y que hubiera llegado a hoy con varios procesos de restyling. Un estilo que, además, es muy apreciado en los mercados internacionales que demandan vinos de bodegas con historia y tradición.
Ámbito: Pamplona, Navarra, nacional e internacional
